Hay una idea muy extendida de que tener buena autoestima significa quererse siempre, sentirse segura todo el tiempo, y nunca dudar de una misma.
Pero eso no es autoestima. Eso es perfeccionismo disfrazado.
¿Qué es realmente la autoestima sana?
La autoestima sana es poder tener un mal día, cometer errores, sentirte insegura en ciertas situaciones, y aun así mantener un sentido básico de tu propio valor.
Es saber que eres imperfecta Y suficiente al mismo tiempo.
Mitos sobre la autoestima
- «Si tuviera buena autoestima nunca me sentiría insegura» → Falso
- «La autoestima se construye con logros» → Parcialmente falso
- «Necesito que otros me validen para sentirme bien» → Eso es dependencia, no autoestima
- «Tengo que ser positiva siempre» → La autoestima incluye aceptar tus emociones difíciles
Señales de autoestima sana
- Puedes recibir críticas sin derrumbarte (aunque duelan)
- No necesitas ser perfecta para sentirte valiosa
- Estableces límites sin culpa excesiva
- Puedes reconocer tus logros sin sentir que «no fue para tanto»
- Te tratas con la misma amabilidad que tratarías a una amiga
Cómo cultivarla
1. Observa tu diálogo interno – ¿Te hablas con crueldad o compasión? 2. Practica la imperfección – Haz cosas «a medias» a propósito 3. Celebra lo pequeño – No esperes grandes logros para reconocerte 4. Rodéate de personas que te valoren – El entorno importa