Relaciones
8 de marzo, 2024
6
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Entrada: Cómo empezar terapia sin morir de vergüenza

María García
Psicóloga & Fundadora de BiKon

Es normal sentir vergüenza al pensar en empezar terapia. Esa vocecita que te dice «¿y si piensan que estoy exagerando?» o «hay gente con problemas de verdad» es más común de lo que crees.

Por qué sentimos vergüenza

Vivimos en una sociedad que todavía estigmatiza la salud mental. Nos han enseñado a «ser fuertes», a «no quejarnos», a resolver todo solas. Pedir ayuda puede sentirse como admitir una debilidad.

Pero la realidad es exactamente la opuesta.

Buscar ayuda cuando la necesitas requiere una enorme valentía y autoconocimiento.

Mitos que alimentan la vergüenza

  • «Solo van a terapia los locos» → La terapia es para cualquier persona que quiera mejorar su bienestar
  • «Debería poder sola» → Nadie puede con todo, y eso está bien
  • «Mi problema no es tan grave» → No hay mínimo de sufrimiento requerido para merecer ayuda
  • «Van a juzgarme» → Los terapeutas estamos formados precisamente para no juzgar

Qué esperar en tu primera sesión

1. No tienes que contarlo todo – Ve a tu ritmo 2. Puedes llorar – Es un espacio seguro para expresarte 3. Puedes hacer preguntas – Sobre el proceso, el enfoque, todo 4. Puedes cambiar de terapeuta – La conexión es importante

Pequeños pasos para empezar

  • Investiga un poco sobre diferentes enfoques terapéuticos
  • Pide una primera cita de valoración
  • Escribe lo que te gustaría trabajar
  • Recuerda: es normal estar nervioso/a

Tu bienestar merece la misma atención que le darías a un dolor físico. No tienes que esperar a «estar peor» para buscar ayuda.

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